Me distraigo con una piedra que me hace tropezar,la miro, veo en profundidad todo lo que la conforma, y me quedo un buen rato así, parada, en medio del camino, mirando la piedra, por momentos agradeciendo que se cruzo en mi camino.
Después miro el reloj, y veo que paso mucho tiempo, me maldigo por perder tanto tiempo con una simple piedra.Entonces empiezo a caminar de nuevo, pero esta vez me apuro, es que perdi tanto tiempo...
Ya no miro los detalles del camino, no observo las cosas que tiene ese camino, hasta dejo de prestarle atención a todo, solo pienso que tengo que caminar.
Y ahí me pongo a pensar...
¿Cuantas cosas habrán pasado en el tiempo que me quede mirando esa piedra?
¿De que me habré perdido?
¿Volveré a tener la oportunidad de observar eso que perdí por tan solo unos segundos?
¿Y que paso cuando caminaba sin prestar atención?...
Lo pienso unos segundos, lo medito y decido volver para atrás, si se que no es bueno caminar para atrás, pero quiero intentar, saber que paso mientras yo miraba esa piedra que casi me hace caer.
Pero ese camino no es lo que seguramente era en otro momento, me desilusiono y me prometo en voz alta que no voy a dejar otra vez perder el tiempo por una piedra.
Sigo caminando, prestando atención, por que se supone que aprendí la lección, al tiempo me pasa lo mismo, pero con otra piedra, y si, es que soy de olvidar rápido y me olvido todo lo que paso con la piedra anterior...
creo que nunca voy a aprender...
1 comentario:
muy interesante entrada, es verdad, cuando uno pisa la misma piedra se olvida de la 1º piedra que pisó y ahora se fija en la que pisó recién.
es muy real y te puedo hasta jurar que me ha pasado y me sigue pasando de pisar y pisar ...
muy hermosas palabras y muy sinceras.
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